Para adaptar un cuento suyo ambientado en el período especial, Lilo Vilaplana contó con actores cubanos de primera, y recreó La Habana Vieja en el barrio La Candelaria de la capital colombiana. En el programa Tempranito los Sábados de Radio Martí, que conduce María Elena Páez, hicimos contacto en Bogotá con Lilo Vilaplana, un muchacho pelilargo de Nuevitas, Camagüey, que ha llegado a ser uno de los directores más sobresalientes de la televisión colombiana (El Capo partes I, II y III, La Mariposa).

En la entrevista, Lilo habla de cómo filmó en Bogotá un cuento suyo (La Muerte del Gato) que ocurre en La Habana Vieja, con actores cubanos como Jorge Perugorría, Albertico Pujol, Bárbaro Marín y Coralita Veloz.

La trama gira en torno a la venganza que nunca pudieron consumar en la vida real él y otros dos amigos, víctimas en La Habana Vieja de 1989 del acecho de la presidenta del CDR de su cuadra.

También hablamos con Lilo de cómo se ven en Cuba sus series colombianas; de su amigo preso en Cuba, el escritor Angel Santiesteban; de la nostalgia que siente por su país a pesar de la censura que sufrió allá; y de los «genios» de la televisión cubana a quienes les debe el ser quien.